Número 6 - Octubre 2007 Dentro de las diferentes áreas en las que podemos aplicar el benchmarking, podemos encontrarnos la comparación de las personalidades de los directivos. Este tipo de benchmarking nos ayudará a potenciar aquellas facetas en las que tengamos carencias y a estabilizar aquellas características en las que tengamos habilidades. Pero, ¿en qué cualidades nos fijamos? Podemos establecer el siguiente esquema de habilidades de personalidad del directivo, sin olvidar en ningún momento que lo que estudiamos son habilidades de dirección, por lo que, parámetros que son muy importantes en otras situaciones pueden no serlo en esta. Ej: Orientación al cliente:
Como podemos observar, los tres rasgos más importantes en cuanto a peso en este estudio de benchmarking de personalidad directiva son: Comunicación, Planificación del trabajo y Preocupación por las normas. En breves palabras, planificación del trabajo siguiendo una serie de pautas o normas y su comunicación al equipo. La comunicación y la planificación del trabajo son dos puras habilidades directivas que son abordadas a fondo por esta revista y que puedes consultar más a fondo en las secciones de COMUNICACIÓN y GESTIÓN DEL TIEMPO. El seguimiento de una serie de directrices estratégicas de la organización (normas) son muy específicas para cada caso, por lo que no puede ser estudiada de forma estandarizada. Otras habilidades que cobran gran importancia en la personalidad que cada directivo debe de tener son las de búsqueda de información, conocimiento y experiencia. Cada directivo debe estar perfectamente informado de lo que acontece en su entorno más próximo, con el objetivo de adelantarse a los cambios que se produzcan en el mismo y convertir de este modo a su compañía en un ente totalmente dinámico. Para ello, existe una fuente de análisis que puede ser la llamada matriz DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) que estudiaremos con más profundidad en el siguiente número de la revista. Para ver el porcentaje de efectividad que tienes en tu personalidad directiva, puedes autovalorarte de 1 a 10 cada una de las habilidades arriba expuestas y aplicarle los pesos de importancia. No harás benchmarking (ya que no comparas) pero te dará una idea de qué facetas puedes mejorar como directivo.
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