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Lo que dicen los gestos de tu equipo


Por todos los directivos es sabido que a cada colaborador hay que tratarlo de forma independiente en función de una serie de factores. Uno de ellos es la personalidad. No es lo mismo el proceso de comunicación con una persona nerviosa que con una tranquila. Para ello es de vital importancia analizar el comportamiento, y en esta tarea nos es de gran ayuda el análisis de los gestos. Si observamos el comportamiento, éste estará compuesto por gestos, posturas, posiciones y distancias relativas al tratar con otras personas.


Aunque vemos algunos de los componentes del lenguaje del cuerpo y de la gesticulación por separado, pocos de ellos se hacen aislados, sin combinarlos con otros.


Tampoco podemos dejar de olvidar que la comunicación no verbal es un proceso complejo en el que intervienen las personas, las palabras, el tono de voz y los movimientos del cuerpo, por lo que nunca deberemos aislar el estudio de los mismo, sino que tenemos que observarlos en su conjunto.

- LA POSTURA: Cuando hablas o conversas de pie o sentado debes adquirir una postura erguida, con el abdomen ensumido (sin abusar), con el pecho levantado y la barbilla arriba. Esto te brinda buena imagen y buena salud, pues le das a la espalda y a tu columna vertebral la postura merecida.


- LA MIRADA: Cuando conversas debes mantener tu mirada atenta en tu receptor o quien te escucha. Tu mirada debe demostrar interés acompañado siempre de una franca sonrisa. No desvies los ojos cuando conversas.


- LA SONRISA: Tu sonrisa es una de las técnicas más valiosas en la proyección de una imagen personal positiva. Tu sonrisa debe ser sincera. La sonrisa sincera es aquella que muestra levemente los dientes superiores  con alegría demostrando amistad y simpatía, que inspire ternura acompañada de una mirada franca.


- LOS BRAZOS Y LAS MANOS: Existen personas que mientras conversan con alguien "inconscientemente" utilizan sus brazos y sus manos para hacer actos involuntarios. Por ejemplo, hay quienes se rascan la cabeza, los codos, las nalgas, la entrepierna, los granos y la espinilla de la cara. Otros(as) se hurgan o aprietan la nariz; se meten las manos en los bolsillos y comienzan a sacudir las monedas o las llaves; se comienzan a enroscar las puntas del cabello.


Algunos de los gestos que nos pueden ser útiles para conocer algunos de los rasgos de la personalidad de nuestros colaboradores son los siguientes:


ACTITUD CORPORAL
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Posición avanzada o inclinada: transmite interés, predisposición positiva, apertura al diálogo. Actitud activa.


Posición desplazada o invertida: transmite desinterés, temor, inseguridad, desconfianza, incredulidad. Actitud pasiva.



GESTOS CON LAS MANOS
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Palmas hacia arriba: indica honestidad, franqueza y también deferencia.


Gestos de mando con las palmas:

  • Hacia arriba: sumisión. Gesto no amenazador.
  • Hacia abajo: autoridad, mando.

Apretón de manos: en cuanto a su posición se transmiten tres actitudes: de dominio, de sumisión y de igualdad.

  • Dominio: lo transmite la persona que pone su palma por encima de la otra, mirando hacia el suelo.
  • Sumisión: lo transmite la persona que pone su palma por debajo de la otra, mirando hacia arriba.
  • Vertical: hay igualdad y respeto mutuo entre ambas personas.
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En cuanto a su intensidad, se transmite energía o delicadeza, agresividad o apatía.

Manos con los dedos entrelazados: es un gesto de frustración. La persona que lo hace indica una actitud negativa, más acentuada cuanto más altas estén las manos.


Manos en los bolsillos con los pulgares hacia fuera: dominio, superioridad e incluso agresión.


Manos en la cara: suelen indicar actitudes de mentira: taparse la boca, tocarse la nariz, frotarse el ojo,…Pero no hay que confundirlos con movimientos por necesidades físicas o con los movimientos de evaluación con interés (mano cerrada apoyada en la barbilla y con el índice hacia arriba o acariciarse la barbilla), de aburrimiento (cabeza apoyada en la mano) y de inseguridad (dedos en la boca).



GESTOS CON LOS BRAZOS


Cruce de brazos: indica una actitud defensiva, negativa, impide la comunicación. También para esconderse cuando se está inseguro.


Cruce de brazos disimulado: es la misma situación anterior, pero la persona no quiere que sea tan evidente. Por ejemplo: agarrar un brazo que queda vertical cruzando por delante del cuerpo el otro, o poner las manos delante del pecho agarrándose los puños o gemelos cuando se quiere disimular el nerviosismo.



GESTOS CON LAS PIERNAS


Cruce de piernas estándar: indica una actitud defensiva, reservada; pero no se puede interpretar aislado del contexto, ya que puede ser consecuencia de una posición más cómoda o porque hace frío.


Cruce de piernas estándar estando de pie: suele ocurrir con personas que no se conocen y su actitud, igual que en el caso anterior, es de defensa.



GESTOS CON LOS OJOS
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Mantener la mirada: indica apertura a la comunicación, honestidad, seguridad, interés, pero también puede haber desafío. Para que haya una buena comunicación se tiene que establecer un contacto visual durante al menos el 60-70% del tiempo.


La mirada de negocios: se centra en el triángulo comprendido entre los ojos y la frente. Se transmite seriedad y seguridad.


La mirada social: se centra en el triángulo comprendido entre los ojos y la boca. Se transmite un clima más cordial.


La mirada de reojo: se transmite interés (combinada con la elevación de las cejas) u hostilidad (combinada con el ceño fruncido).


La mirada íntima: se recorre todo el cuerpo. En situación no íntima manifiesta una actitud ofensiva, provocadora o intimidatoria.


El bloqueo visual: se trata de retirar la mirada. Transmite pérdida de interés, aburrimiento o incluso superioridad

 

- EL TONO DE VOZ:

Igualmente, y parejo a los gestos en el proceso de comunicación, nos es de gran ayuda el análisis del tono de voz de nuestros colaboradores. El tono y el volumen en la voz de una persona indica su temperamento en el momento de la conversación. El tono debe ser suave y cálido. Mientas que el volumen debe ser neutral, ni muy alto ni muy bajo.


Sin embargo, en el ir y venir de la vida uno se encontrará con personas que tienen diferentes tonos y volumenes, y esto influye sobremanera en el emisor. Si conversas muy bajo, no te escuchan. Si conversas muy alto, gritas.
Lo más practico para esto es conversar contigo mismo(a) cuando practicas delante del espejo. Escúchate. Si no te escuchas, es porque hablas muy bajo. Si alguien te pregunta qué te pasa, es porque estás gritando.


No obstante, cómo dices lo que expresas y hablas es muy importante. Conversar con "cariño" y con "amor" es un don. Aprenderlo no cuesta nada, sólo necesitas disposición. Pues, hay quienes tiene un buen tono y un excelente volumen con un maravilloso vocabulario, pero el "cómo" dice las palabras le hacen proyectar una imagen diferente a la que realmente irradia diariamente.


Para esto es bueno tener una mente abierta y aceptar las críticas constructivas de quienes nos rodean para mejorar este aspecto, pues es como "construir con las manos, y desbaratar con los pies". Aqui entra en juego la capacidad de escuchar a los demás opinar sobre tí y la capacidad de controlar tus emociones y sentimientos para mejorar.
La entonación de tus palabras deben llevar un ritmo y armonía oportunos y que vayan acorde al momento. No es lo mismo decir "buenos días" en un funeral que en una reunión de negocios o entrando a un almacen o tienda.
Necesitarás de mucha dispocisión de tu parte para que que te examines y reflexiones en qué tono de voz usas en tus conversaciones, si tienes un volumen apropiado, y sobre todo cómo entonas tus palabras.

 


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